Capítulo 1 Prologo
Prólogo
El anonimato no es la ausencia de identidad es la liberación absoluta de la carne.
En el tejido diurno de la ciudad, los rostros se definen por títulos corporativos, trajes a medida y sonrisas ensayadas bajo la luz implacable del sol.
Nos movemos como autómatas, respondiendo a nombres que no elegimos y
cumpliendo expectativas que nos asfixian. Pero cuando la noche cae y las puertas de hierro de A Oscuras se cierran a nuestras espaldas, la civilización se desmorona de manera exquisita.
Allí dentro, la vista el sentido más juicioso y engañoso del ser humano queda completamente anulada En ese vacío negro y denso, el mundo se reduce a lo primitivo.
La música electrónica vibra en la caja torácica como un segundo corazón, el aire se satura con el magnetismo del sudor limpio, el cuero y los licores caros, y los cuerpos se buscan a ciegas guiados únicamente por el
instinto animal del tacto no hay pasados no hay juicios no hay mañana.
Solo existe el relieve de una piel extraña, el aroma de un perfume que se clava en la memoria biológica y la urgencia de dos bocas que se devoran en la penumbra más absoluta.
Para
Ethan Smith, el magnate acostumbrado a controlarlo todo, el club era su santuario de desapego, un lugar para observar el deseo ajeno desde la distancia de sus ojos avellana.
Para
Susan Díaz, era la grieta necesaria para escapar de una rutina perfecta pero vacía. Ninguno de los dos buscaba un rostro, pero el destino cruzó sus manos en la nada.
El tacto de su piel y la seda de su cabello castaño encendieron una tormenta sensorial que la luz del día no podrá apagar.
Bienvenidos
al umbral donde los secretos se desnudan.
Bajo la piel de las sombras
El juego de la tentación.
En las altas esferas del distrito financiero, Ethan Smith es un hombre inalcanzable.
A sus veintinueve años, el heredero de herencia Smith lo tiene todo una fortuna inmensa, facciones perfectas, una estatura imponente y un magnetismo seductor que desarma a cualquier mujer.
Sin embargo, detrás de sus trajes
grises de corte impecable y sus discretos tatuajes, Ethan esconde un secreto es el dueño de A Oscuras, el club nocturno más
exclusivo y clandestino de la ciudad, un santuario de privación sensorial donde
la gente interactúa en una penumbra absoluta y se entrega al erotismo sin conocer nombres ni rostros.
Susan
Díaz, una brillante ingeniera de gestión empresarial de veintisiete años, vive
atrapada en las expectativas de una vida predecible. Desesperada por experimentar algo real y romper su propia monotonía, se deja arrastrar por sus amigos a las sombras del club. Allí, en la densidad de la nada, su piel blanca, sus ojos grises ocultos tras un antifaz y el embriagador aroma de su perfume de jazmín negro y sándalo colisionan con la imponente presencia de Ethan. Lo que comienza como un encuentro carnal y fortuito entre dos extraños se convierte en un cortocircuito mental; un beso húmedo y un roce de manos desatan sensaciones salvajes que ninguno pensó volver a sentir.
después, el destino traslada el escenario de la noche a la implacable luz del
día. Ethan reconoce el aroma inconfundible de Susan en una cafetería y descubre
que ella trabaja en una de las oficinas corporativas de su propia familia Atrapados entre el protocolo profesional del entorno laboral y la incontrolable memoria sensorial de una noche de lujuria anónima, ambos iniciarán un peligroso juego de seducción donde las reglas de la moral se desdibujan
