Capítulo 27

La luz de la mañana se derramaba a través de las cortinas, volviendo la habitación demasiado brillante y demasiado real. Alexandria despertó con el cuerpo pesado, pero la mente aún más. La bata de seda esmeralda se le pegaba a la piel mientras yacía acurrucada entre las sábanas suaves. Le dolían los...

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