Capítulo 49 Darle el gusto

Por la tarde, Bergman volvió a la casa echando humo por las orejas debido al cabreo que llevaba encima. Sin decir nada, subió directamente a la planta de arriba para despejarse antes de meter la pata con Aidé, pero se detuvo en las escaleras, en el descansillo, una vez que había llegado y miró hacia...

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