Capítulo 50

Emily miraba fijamente las fotos en su celular, con el rostro mortalmente pálido a pesar de la sonrisa burlona que curvaba sus labios.

La imagen de Alexander rescatando a Sophie del techo se repetía en su mente: un cuadro perfecto de heroísmo que le revolvía el estómago.

—Emily, ya me puse en cont...

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