La abuela Megan recae

La cafetería estaba llena del aroma del café recién molido mientras Eduardo y Kamila se sentaban en un rincón tranquilo. Eduardo miró a Kamila seriamente antes de abordar la razón de su encuentro.

—Kamila, necesito hablar contigo sobre algo importante —dijo Eduardo, tomando un sorbo de su café.

—C...

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