Capítulo 19 Nuestro primer beso

Zion

El aire dentro del aquelarre se hacía cada vez más pesado, y el silencio de la noche parecía sofocar hasta el último rincón de la mansión. Incluso con las puertas y ventanas cerradas con madera y hierro, mi lobo continuaba inquieto, caminando en círculos dentro de mi mente, arañándome el pecho ...

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