Capítulo 23 Conflicto entre hermanos

Zion

El viento de la tarde trajo un olor que hizo hervir mi sangre al instante. No era el aroma de tierra mojada ni el perfume a lavanda de Catarina. Era el olor a pelaje mojado, sudor de una carrera y el inconfundible aroma de mi antiguo linaje.

Lobos. Y no era solo uno.

Me detuve en medio del pati...

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