Capítulo 124 Capítulo sin título

El frasco roto brillaba en el suelo como una constelación de mentiras. El líquido azul se extendía entre las grietas de la madera, y yo lo miraba con una fascinación horrorizada, como si aquel charco pudiera tragarme entera.

—Mía, mírame. —Alexander me tomó el rostro entre las manos, obligándome a a...

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