¿Dónde está Kris?

—¡No más, por favor!— Con las piernas temblorosas, jadeando con cada respiración, el agotamiento me dominó.

Bahm no afloja ni un poco. Continúa esta tortura con su lengua.

—Mmm... una más— gime, la vibración llega a mis pliegues y mis dientes se clavan en mi labio inferior.

Él entierra su rostro ...

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