Capítulo 113

Un dolor de celos innegables apretó el corazón de Lily. Dios, ¿por qué no podía dejar que fuera tan simple? ¿Por qué no podía simplemente aceptar lo que otros estaban tan dispuestos a ofrecer? Sacudió la cabeza inquieta.

—Lo siento, no tengo derecho a entrometerme.

—No te estás entrometiendo, y au...

Inicia sesión y continúa leyendo