Capítulo 299: A un pelo del desastre

—¡Indigo, suelta al niño ahora mismo!

Al ver el cuerpecito colgando de forma precaria fuera de la azotea, Emily sintió que el corazón se le hacía pedazos.

—Puedo soltarlo, pero tienes que venir conmigo y retirar la recompensa que la policía ofreció en Emerald City.

—Está bien, ¡acepto!

Para mant...

Inicia sesión y continúa leyendo