Capítulo 13 MUCHA, MUCHA HAMBRE.

Eran las tres y catorce de la madrugada. La terminal de comandos escupió el mismo error de sintaxis por cuarta vez consecutiva, pintando la pantalla de un rojo hostil que me quemaba las retinas. Parpadeé rápido, intentando enfocar el cursor parpadeante. Me froté los ojos con la manga de lana del eno...

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