Capítulo 16 INFILTRACIÓN DE ALTO NIVEL.

Caminar de vuelta al restaurante fue un ejercicio de supervivencia. La aguja de los tacones chocaba contra el pavimento con un ruido seco que resonaba en la calle vacía. Cada paso exigía una concentración absoluta para no terminar de rodillas sobre el concreto.

Esta vez, el portero del L’Orangerie ...

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