Capítulo 22 Veintidós

Hero

—Falsas tus pelotas —respondo y bufo. Recuesto mi columna al espaldar del sillón y me estrujo el rostro en consecuencia a la sobrecarga de trabajo que tengo encima.

—¡Apuesto a que...!

—Dejemos a Elena fuera de nuestras apuestas y amenazas —le indico y alza sus manos a la altura de su pecho e...

Inicia sesión y continúa leyendo