Capítulo 18 Corazones

DAMIÁN

—¿Cómo estás pequeño?— acariciaba una y otra vez el pelaje del gato —creo que tú también estás muy mal como yo— ella ni siquiera se había dado cuenta que estaba detrás —ambas nos han hecho mucho daño y creo que no merecemos sufrir —cuando escuches esas palabras rompió mi corazón necesitaba ...

Inicia sesión y continúa leyendo