Capítulo 7 Muriendo

—¿Que estás haciendo?—pregunto Karina  a llegar a la habitación.

—Si,  ¿me escuchó muy bien?, no, número equivocado— trate de convencer a Karina que sólo era una llamada— No pasa nada —sonreí—simplemente escuché sonar el celular y respondí,  pero al parecer estaba preguntando por otra familia.

—Si, suele suceder, quizás en otro momento vuelvan a  llamar,  pero te  estaba buscando,  mamá quiere que vayamos a comer— afortunadamente al parecer no había sospechado de mi.

—No te preocupes,  pronto llego,  solo iré al baño , necesito hacer algunas cositas1- ella salió y yo no perdí el tiempo,  salí de la habitación y me dirigí hacia la terraza estaba viendo la posibilidad de escapar de este lugar

ROSE

—Creo que me tengo que ir—me sentí incómoda  que mi propia hija vivía en condiciones precarias , después de que , nada le faltaba en nuestra mansión,  ahora ella se estaba relacionando con esta familia mugrosa y para mí , todo esto era ridículo.

—Mamá, pero acabas de llegar y ya estás por irte, por favor quédate un poco más,  al menos terminemos nuestros alimentos— me rogó.

—Está bien,  me quedaré un poco más , pero ¿dónde está metida , Margaret? hace mucho tiempo que no viene acá y estamos esperando— estaba pensativa por esta chica— tú—le indiqué a Marcos— ve a buscarla.

—¿Donde estará? —Marcos pregunto poniéndose de pie.

—No se, creo que en el baño,  eso fue lo que me dijo ahora que entre a la sala —respondió Karina.

MARGARET

Por más que miraba las oportunidades de salir de tu lugar,  eran tan sólo imposible , porque me pude fijar al otro extremo que habían más de los hombres de Damián , creo que eran como la mismísima sombra,  siempre nos estaban siguiendo y tal parece que sería un pájaro enjaulado.

—¡Margaret ,Margaret ¡—escuché a lo lejos la voz de Marcos , seguro él estaba buscándome,  al escucharlo de inmediato bajé las escaleras pues conociendo como era el,  si me encontraba en esta situación lo más seguro es que me daría una golpiza— ¿que haces acá, Hermana?— él se acercó y me tomó de la mano.

—¡No me toques! Simplemente,  no me toques— aparte mi mano.

—Oye , en el comedor te están esperando y si te pegue anteriormente es porque te quiero.

—No puedo creer que eres tan falso  diciéndome esas palabras —lo fulminé con mi mirada.

—Lo hice por tu bien,  necesitas aprender a respetar a los mayores y si yo no lo hacía, otra persona  lo iba a hacer,  pero vamos, que  la comida se está enfriando.

DAMIÁN

Luego de haber conversado con Omar creo que las cosas me habían quedado bastante claras y tenía una decisión que tomar, pero antes de todo tenía que regresar a la casa.

—Necesito que empaques toda la ropa de Margaret al igual que la mía— le dije a Rubí llegando a la mansión.

—¿Se irán de viaje o algo así?— pregunto.

—Así es, realmente no sé el tiempo específico que estaremos fuera— le aclaré subiendo las escaleras y noté que mi padre estaba siendo atendido por un médico— ¿estás bien ,papá? me acerqué a él y estreche su mano.

—Claro, hijo ,no te preocupes ,solamente es la presión , está un poco baja , pero no hay nada que la medicina puedo curar , pero , cuéntame ¿cómo te fue en los negocios? ¿pudiste terminar los contratos que teníamos pendiente?

—Claro,  todo salió la perfección y creo que obtendremos muchas ganancias para este año—yo era muy bueno con los negocios,  por eso mi padre me había encomendado toda la empresa y por supuesto que en mejores manos no pudo haber quedado—pero, ¿ mi madre donde esta?— quise saber.

—Ella salió hace un tiempo con, Margaret, iban creo que a casa de , Maria,  creo que no deben de tardar mucho tiempo en regresar—y así fue,  ellas dos estaban entrando— mujer, que bien que estás acá y cuéntame, ¿cómo está nuestra hija, Karina?

—Ella se encuentra bien de salud , pero aún no me hago la idea de ver a mi hija en una casucha como la que ellos tienen,  ellos realmente viven en condiciones bastante pobres y tú, sabes perfectamente como soy yo con la  servidumbre.

Pero enseguida cuando Margaret llegó,  yo me fijé que en su labio, tenía  una herida lo cual me puso en modo de alerta, me acerqué a ella, la observe detenidamente.

—¿Qué te pasó,  Margaret? Fruncí el ceño.

—Nada, no me ha pasado nada —me contestó con su mirada hacia el suelo.

—Margaret , no intentes mentirme , estoy viendo claramente que traes el labio roto , estúpido no soy y tampoco soy un ciego —estaba enfurecido porque no me quería contar la verdad.

—No pasa nada,  entiéndelo de una vez —se retiró como siempre,  ella.

—Mamá, ¿ qué fue lo que pasó con Margaret?— quizás mi madre si me diría la verdad.

—Fue, su  hermano Marcos,  él la golpeó— con eso me bastó para haber explotado en enojos y salir hecho un demonio.

—¡Ven acá!— me gritó mi padre , sin embargo tenía mi mente nublada.

—¡Por favor regresa!—exigió mi madre , pero en estas condiciones , nada , ni nadie me podría detener.

Deprisa me dirigí hacia el coche , encendí con mucha desesperación,  pues nadie tenía el derecho de ponerle  tan siquiera un dedo encima  a esta mujer , era cierto que entre los dos no había ningún tipo de sentimientos,  pero para mí,  era totalmente incorrecto que un hombre pudiese golpear a una mujer.

MARGARET

Creo que Damián se había enfurecido porque Marcos me había golpeado,  sólo vi cuando él bajó las escaleras y sus padres intentaron detenerlo , pero jamás lo había visto tan enfurecido, se miraba tan sexy aún con el ceño fruncido y no podía negar que me sentí importante , pero lo que a mí me interesaba es que cuando él, salió, dejo la puerta abierta,  de esa forma vi la oportunidad de mi vida,  la de salir de esta prisión y  así fue,  sin dudar corrí hacia esa puerta, observé hacia todos lados cerciorándome que nadie me estaba viendo y afortunadamente el camino estaba libre,  salí sin dirección y sin rumbo pero lo importante es que por fin había salido de esta mansión.

DAMIÁN

Finalmente había llegado a casa de Marcos,  sabía que esa  rata la  encontraría acá y lo buscaría hasta debajo de las piedras si fuera posible , golpeé la puerta una y otra vez y sin respuesta no tuve más opción que tumbarla.

—¿Qué es lo que está pasando?— me preguntó Roberto con un poco de temor,  creo que hasta yo sentiría temor si me viera.

—¿Dónde está Marcos?— pregunté , era lo único que me interesaba en ese momento , ese maldito tendría su lección.

—Él, está adentro— su madre estaba barriendo.

Entré a la sala todo,  estaba arreglado ,pero me dirigí hacia la habitación ,cuando recién llegué él , estaba con mi hermana Karina.

—¡Déjame a solas con,  el, Karina!—Le exigí.

—Pero, Damián...

—Te he dicho que nos deje solos, mujer— tome de su mano  y la lleve hacia afuera , pero sus padres habían llegado a la misma habitación— ¿ por que golpeaste a , Margaret , maldito?—tome su camisa del cuello y lo atraje hacia mi.

—Lo hice por que ella le faltó el respeto a un mayor—su cara estaba totalmente palidecida.

—Eso no te daba derecho de golpearla— al instante me abalancé sobre el, propinándole muchos golpes en la cara— ven acá rata asquerosa —lo levante del suelo— desde ahora en adelante te dejaré las cosas en claro, Margaret, es mi mujer y nadie puede tocarla ni siquiera tú,  que eres su hermano y a todos en esta casa les dejaré claro de que nadie puede ponerle un dedo encima a mi esposa— todos estaban casi comiéndose las uñas.

—Lo siento mucho,  señor,  simplemente actue sin pensar, pero le prometo que eso no volverá a ocurrir —él, tenía sus labios ensangrentado, creo que esa forma aprenderá  un poco la lección,  Sin embargo por dentro me contuve de no volver a golpearlo.

Salí de esa casa , creo que a todos les había dejado las cosas más que claro y espero que jamás volvieran  a poner un dedo encima de Margaret, no se porque,  pero me volvía loco cada vez que me hacía la idea de que alguien pudiera hacerle algo.

AUGUSTO

—Señor— Rubí había llegado desesperada.

—¿Qué es lo que está pasando contigo,  chica? últimamente caminas muy rápido, deberías de darle un freno a tu vida o terminarás mal— le aconsejé.

—Estoy así , porque no encuentro a la señorita, Margaret,  la he buscado por todos lados y no la encuentro.

—¿Que dices? ¿que no está?—es lo que me temía de ahora en adelante, sabía que tener esta chica retenida en esta casa sería una bomba de tiempo,  ella no perdería oportunidad para escaparse— ¡Luis! —llame a uno de mis mejores  hombres.

—si,  señor, dígame—el de inmediato había llegado.

—Necesito que reúnas a tus mejores hombres para que vayan a buscar a, Margaret,  creo que ella se ha escapado,  pero por favor no quiero que comentes con nadie lo que está pasando,  sería una vergüenza de la familia—pero justamente en ese mismo momento estaba llegando mi hermano y mi sobrino Jeff.

—¿quién se ha perdido?— pregunto Jeff sentándose en el sofá.

—No es nada, simplemente es Margaret,  que salió sin permiso —traté de explicarle.

—Seguro la chica está paseando por los alrededores —opinó mi hermano sin saber en realidad lo que está pasando.

—No lo creo —jeff se puso de pies —tú,  sabes muy bien,  Tio,  que ella no conoce muy bien los alrededores y lo más probable es que se ha perdido,  pero tú me conoces lo servicial que soy así que yo mismo iré a buscarla no se preocupen.

—¿Crees que deberíamos de decirle a Damián?— sugirió Rose, sin embargo dada la circunstancia no creo que sería buena idea.

—No se,  por qué,  pero todo esto me huele mal —dijo mi hermano Lucas —según lo que me han contado es que tu nuera no está a gusto en esta mansión o, ¿me equivoco?— tenía que tratar de ocultar las cosas lo más posible , porque sabía que si yo revelaba lo que estaba pasando sería un gran problema.

—En realidad no te podría responder esa respuesta,  ya que no conozco los sentimientos de las personas,  ni mucho menos lo que tienen en sus cabezas.

—Bueno,  pero tú sabes que si ella se ha escapado... tú sabes muy bien cuáles son las consecuencias, ¿no es así?—me miro con desdén, pues sabía que si eso llegara a ocurrir tanto Marcos y mi hija morirían.

MARGARET

Este lugar era demasiado grande y sentía que estaba totalmente perdida,  caminaba  por las calles y lo más impresionante es la forma en que me miraban las demás personas,  creo que el tipo de mi vestimenta no iba acorde a la vestimenta este lugar , por lo cual me sentí acosada y por donde yo pasaba me sentía observada por cada rincón, pero lo único que me importaba en este momento era alejarme de todas estas personas que estaban locas.

Segui  corriendo,  pero me detuve un poco al ver los hombres de Damián que andaban rondando cerca, me escondí detrás de unas paredes observando hasta que ellos se fueron,  creo que la noticia se había corrido y ellos sin duda me estaban buscando.

lo peor de todo es que yo sobresalía entre las personas por mi vestimenta y creo que esa era una gran desventaja al momento de esconderme entre la multitud.

AUGUSTO

luego de lo ocurrido mi hermano y yo teníamos que hablar a solas puesto que él, era el segundo al mando y no habían cosa que se moviera si no era por su voluntad.

—Hermano mío— me dijo,  él estaba sentado frente a mí —tú sabes perfectamente cómo son nuestras tradiciones y nuestras leyes y sabes el peligro que corremos ante los demás si se llegan a dar cuenta que esta chica se ha escapado,  tenemos que encontrarla lo antes posible porque definitivamente,  Karina moriría y creo que tampoco queremos eso , sin embargo hay otro punto el cual me preocupa y tú sabes muy bien que nuestros enemigos se aprovecharían de esto, en pocas palabras quedaríamos mal parado frente a los demás y tú sabes muy bien que nuestro apellido ha sido respetado de generación en generación,

—Tienes razón, hermano,—estaba preocupado por lo que estaba pasando,  pues de esta forma nosotros estábamos demostrando que estábamos quebrantando las leyes— avisa a los demás,  tendremos una reunión de emergencia —le comunique.

DAMIÁN

Regreso a casa, mi celular estaba vibrando lo tomé y miré que era,  Luis, cada vez que Luis me llamaba eran cosas de urgencia y espero que lo que estaba pensando no era lo que estaba sucediendo.

—Luis,  estoy camino a casa, ¿que está pasando?

—Tenemos malas noticias jefe, resulta que su esposa se ha fugado de la casa y creo que todos están buscandola—Sabía que era esto, sabía que esta chica en cualquier momento haría cualquier locura.

—Está bien pero, dime, ¿ más o menos hace cuanto se fue de la casa?

—Quizás unos cuarenta minutos aproximadamente, Pero eso no es todo, señor,  al parecer a su padre le están exigiendo demasiada presión y los demás integrantes de nuestra tribu han dictaminado que Margaret ha roto la ley— tragué muy grueso cuando escuché eso pues sólo yo sabía las consecuencias a las que me tendría que atener.

KARINA

Al parecer había pasado algo muy grave porque mi primo Jeff era un tipo sin corazón y si él había venido a casa de mi suegra es porque se había roto las leyes de nuestra tribu.

—Por favor no les hagas nada, te lo suplico— mi suegra estaba casi de rodillas implorándole a mi primo que no actuará de la forma en la cual se tenía que hacer.

—Por favor,  señora , levántese,  sabe perfectamente que nosotros sólo acatamos órdenes de Damián y si nuestras leyes determinan que Margaret se ha escapado usted sabe que la paga es la muerte,  ahora tomenlos a ellos dos—les ordenó a los demás hombres, en ese momento dos hombres me tomaron a mí al igual que Marcos.

—¡Ni siquiera le pongan un dedo encima! —Marcos intentó liberarse , pero fue imposible, los tipos eran más fuerte que nosotros y nos matarían en este instante.

—¡Por favor no me dejes!—le grité mientras nos estábamos separando, sentí que la vida me pasaba frente a mis ojos en cámara lenta.

DAMIÁN

¡Maldita sea! me sentía desesperado, busqué por todos los rincones de esta ciudad y no había encontrado a Margaret , definitivamente sería como buscar una aguja en un pajar, esta ciudad era muy grande y era muy difícil encontrarla entre este mar de  personas, sin embargo busqué y busqué desesperadamente, sabía que si mi primo Jeff la encontraba a él no le temblaría el dedo para jalar del gatillo, el tiempo transcurrido era una bomba, así que no tuve más remedio que salir de la ciudad,  quizás a las afuera La podría encontrar,  pero las posibilidades eran mínimas ya que en las afueras era más que todo un lugar semejante el desierto, el sol era intenso y ella definitivamente moriría de sed y de insolación.

MARGARET

la presión del sol me estaba quemando y sentí mis labios como se estaba partiendo de la resequedad, pues ya había corrido por mucho tiempo y estaba divagando en una calle muy lejana a la ciudad,  mi cuerpo me demandaba que me hidratara, sin embargo acá no había nada cerca, creo que estaba corriendo con una mala suerte. Tuve la oportunidad de haberme escapado de esa mansión , pero ahora no me podría escapar de la mismísima muerte,  segui caminando y a los lejos escuché el sonido de un coche,  afortunadamente era uno, me coloque frente a la carretera para impedirle que pudiese pasar , el coche se detuvo era de color blanco, pero sus vidrios polarizados no permitían ver su interior.

—¡Por favor ayúdenme! se lo suplico,  estoy muriendo lentamente , necesito que me saque de este lugar— le grité desde mi lugar , sin embargo esas puertas aún no se habían abierto, simplemente el coche sólo estaba detenido frente a mi, pero al instante sentí un escalofrío recorrer por todo mi cuerpo creo que,  él,  me estaba indicando algo.

Capítulo anterior
Siguiente capítulo