Capítulo 119 Capítulo 119 Cimientos de madera y sal

El olor a café recién pasado inundaba cada rincón de la cocina mientras afuera el mar estrellaba sus olas suaves contra las rocas. Eran apenas las seis y media de la mañana, pero el entusiasmo no nos dejaba dormir. Sostenía la taza humeante con ambas manos mientras observaba el gran mapa de cart...

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