Capítulo 121 Capítulo 121.- El peso de las palabras

El olor a pan recién horneado y manteca tibia se colaba desde la pequeña panadería del pueblo hasta el porche de nuestra casa. Eran poco más de las siete de la mañana. El mar enviaba un murmullo pausado contra la playa, y la niebla baja de la marea matutina se iba disipando a medida que los prim...

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