Capítulo 128 Capítulo 128 La resonancia del aire

El olor a madera mojada y a pintura recién seca todavía flotaba en la estancia, pero ya no olía a taller vacío. Olía a vida. Eran pasadas las seis de la tarde y las risas de los niños del pueblo aún parecían resonar en las vigas del techo.

Estaba agachada cerca de la entrada del galpón, recogie...

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