Capítulo 99: Oliver el gran benefactor

Amelia, sorprendida por su arrebato, retrocedió de inmediato y le entregó una brocheta de carne de manera conciliadora:

—No se preocupe por mí, señor Oliver. Coma más, es bueno para su salud.

Oliver, al observar su repentina docilidad, sintió que su corazón se ablandaba y le dio una palmadita en la...

Inicia sesión y continúa leyendo