Punto de vista de ARAMINTA

—¡Ding!

Mis ojos somnolientos se dirigieron lentamente al teléfono de Noah, que acababa de sonar. Me había despertado de mis sueños habituales con Kai y vi que Noah dormía plácidamente con sus brazos alrededor de mi cuerpo. Su teléfono se iluminó de nuevo, y me pregunté quién estaría enviando mensa...

Inicia sesión y continúa leyendo