Capítulo 489

Oliver se quedó en silencio por un segundo.

Deseaba con todas sus fuerzas decirle a Alexander: jefe, probablemente su esposa no necesita que ninguno de nosotros la proteja.

Pero no se atrevió.

Porque la mirada de Alexander era lo bastante afilada como para matar.

—...Llévenselos. Protéjanla —Ale...

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