Capítulo 527

—Sí, solo yo.

Beatrice soltó una risa helada y dio un paso al frente, sin molestarse ya en ocultar la irritación y el asco en su voz.

—Si no estuvieras atado a mí en este desastre, ¿crees que me arriesgaría a venir a ver a un imbécil como tú?

Se inclinó, quedando a centímetros de la cara de Harol...

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