Capítulo 14 14

Acaricio el borde de la foto. Con la yema del dedo, despacio, enderezo la esquina arrugada sobre la mesa una, dos, tres veces, hasta que queda perfectamente recta. Mirarla así. Tan hermosa. Mi pequeña princesa.

En la esquina del cuarto, el olor a desinfectante y sangre es insoportable. Uno de los t...

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