Capítulo 24 24

La luz del sol apenas se insinuaba en el horizonte cuando los tres hombres se movieron en absoluto silencio por los pasillos de la villa.

Víctor se detuvo un instante al borde de la cama. Mía dormía profundamente, con el rostro relajado y un mechón de cabello oscuro cayéndole sobre la mejilla. Sint...

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