Capítulo 10 La mentira pequeña

Decidí confrontarlo esa misma noche, no con toda la artillería que tenía guardada —el recibo seguía bajo llave en mi escritorio, esperando el momento adecuado—, sino con una sola pregunta puntual, casi al pasar, para medir su reacción antes de mostrar las cartas completas. Fernanda me había aconseja...

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