Capítulo 29 El reencuentro

Salí por el portón de los jardineros con la maleta golpeándome la pierna a cada paso. No miré atrás. No tenía teléfono. No tenía forma de avisarle a nadie que estaba en camino. Solo tenía diez números en la cabeza y la certeza de que cada minuto acercaba el regreso de Damián.

Caminé casi dos cuadra...

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