Capítulo 41 La cara del filtrador

Mi padre insistió en que fuera a almorzar a la casa ese mismo fin de semana. Llevábamos más de un mes viviendo en la misma ciudad y todavía no nos habíamos visto en persona, lo cual era, en términos de la familia Salvatierra, casi una ofensa.

La casa conservaba la misma calidez de siempre: los mismo...

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