Capítulo 84 El tiempo en contra

Faltaban exactamente cinco días para el cierre definitivo del trato del puerto. Cinco días que pendían sobre nuestras cabezas en la oficina de Montsalvo como el filo de una guillotina a punto de caer, silenciosa pero inevitable.

Estaba sentada en mi escritorio, con la vista fija en la doble pantalla...

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