Capítulo 30 CAPÍTULO 29 Ecos y sospechas

ALEXANDRA

​Despierto y lo primero que encuentro es un par de ojos azules mirándome fijamente. Tengo que parpadear varias veces para convencerme de que no estoy soñando y que, en efecto, acabo de despertar al lado de David. Me aparta con delicadeza un mechón de cabello del rostro y acaricia mi mejil...

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