Capítulo 32 32. La puerta abierta.

El golpe en la puerta vuelve a escucharse.

Más firme esta vez.

—Elena… abrí.

La voz de Adrián suena tranquila.

Demasiado tranquila.

Mi corazón late con fuerza mientras Gabriel y yo seguimos inmóviles, todavía demasiado cerca.

Sus manos siguen en mi cintura.

Mi respiración aún está desordenada por el...

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