Capítulo 33 No faltarle a mi esposo.

Me coloco de pie despacio, aprovechando que afloja su agarre.

—No me esperes a cenar, Ela. Voy a tardar bastante —agrega, mirándome desde abajo—. Del resto, puedes salir a comer a cualquier lugar si lo deseas; esta también es tu casa.

—Gracias... —respondo.

Él se pone de pie con esa elegancia na...

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