Capítulo 88 ¡Se acabó!

Abro mis ojos lentamente, sintiendo un peso húmedo sobre la frente. Es una compresa tibia, y pequeñas gotas de agua se me escapan por los lados hasta recorrer mis mejillas.

Frunzo el ceño con opresión y, al intentar moverme sobre la superficie blanda, un quejido de dolor se me escapa de los labios;...

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