44- Cuando las olas se mueven más rápido

Ella misma notó que Helena tenía el vientre plano, confirmando que ya había tenido a su bebé. La pelirroja no dijo más, cerrando la puerta del apartamento con fuerza.

—Helena, por favor... —suplicó la rubia, apoyando su mano en la puerta—. Me odias, lo sé, me lo merezco y más.

—¿Cómo tienes el des...

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