48- Puras coincidencias

En el exuberante abrazo del paisaje costarricense, los vibrantes verdes se mezclaban con los suaves tonos del crepúsculo, el aire saturado con el aroma terroso de la tierra húmeda y las flores silvestres. Los árboles danzaban con la suave brisa vespertina, sus hojas susurrando secretos mientras el s...

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