PELIGRO INMINENTE

La noche no presagiaba nada bueno. Las nubes negras cubrían todo el cielo, haciendo que la oscuridad fuera aún mayor. Aunque en realidad, eso nos beneficiaba tanto a Dorian como a mí. En el último minuto, Albert se unió a nosotros con un par de hombres más; al parecer, él también tenía un mal presen...

Inicia sesión y continúa leyendo