Capítulo 78 La tregua de la madrugada

El viento del océano golpeaba los ventanales con un silbido constante, pero dentro de la estancia la temperatura era suave y cálida. Vivian permanecía recostada sobre el pecho de Edward, escuchando el latido pausado de su corazón mientras el resplandor de las llamas bailaba en las paredes.

Edward m...

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