Capítulo 79 El descanso de los cazadores

La mañana del sábado amaneció soleada sobre el acantilado. En la cocina de la finca, la luz del sol entraba de lleno por las ventanas de cristal, iluminando la mesa de madera donde humeaban dos tazas de café recién hecho.

Vivian vestía un abrigo ligero, mirando hacia las olas desde la barra de gran...

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