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El ruido de mi celular vibrando en la mesita de noche me sacó de mi profundo sueño. Extendí la mano, mis párpados se negaban a abrirse. A tientas, lo llevé a mi oído.

La única interrupción aceptable a mi sueño sería si fuera la stripper a la que le había dado mi número antes de que todo se fuera al...

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