Capítulo 39 Deja de amarlo

Punto de vista de Julian

—Tú... —Intentó apartarme a empujones—. ¡Dijiste que debíamos parar!

—Cambié de opinión. —Sonreí, pero no tenía nada de gracia—. ¿Querías jugar? Bien. Jugaré contigo.

La besé otra vez. Mis dedos se clavaron en su cintura, atrayéndola contra mí hasta que no quedó ni un res...

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