Capítulo 25 25

―Si me quedo en Guadalajara, quiero saber si tú podrías imaginarme aquí cuando ya no necesite una habitación prestada.

La pregunta me dejó quieta.

Emilia seguía frente a mí, con una mano en mi cintura y la otra apoyada en la puerta del armario.

―Sí.

Parpadeó.

―¿Sí?

―Sí puedo imaginarte aquí.

―Eso fu...

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