Capítulo 5 5

—¿Dos años?

Adrián no apartó la mirada.

—Dos años.

Me reí.

No porque fuera gracioso.

Porque mi cerebro, cuando se quedaba sin opciones dignas, elegía el desastre.

—Eso no tiene sentido.

—Para mí lo tuvo.

—Casi no hablábamos.

—Tú casi no hablabas conmigo.

—Eso es distinto.

—Muchísimo.

Lo odié un poco...

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