Capítulo 6 6

—Bésame, Adrián.

Durante un segundo, no hizo nada.

Solo me miró.

Después apoyó una mano en mi nuca y me besó.

Esta vez no había estudiantes grabando, ni Álex a tres metros, ni una regla absurda justificándolo. Su boca encontró la mía con una calma que me puso más nerviosa que cualquier beso impulsiv...

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