Capítulo 34 Deseable

—Dime algo que me convenza, y no mande a llamar a los caballeros de mi padre...

Ezequiel, envuelto en sábanas y todavía estupefacto, no conseguía decir demasiado.

—Yo… soy víctima de una terrible magia, que debía ser bendición pero me ha tenido preso en un cuerpo felino.

—Me he dejado engatusar p...

Inicia sesión y continúa leyendo