Capítulo 36 Tensiones y angustia

El viento del norte soplaba con una crudeza que anunciaba la cercanía de Ansgok. Ya era de noche, Taedore y Cassian avanzaban por un sendero estrecho, rodeado de árboles retorcidos que parecían observarlos con desconfianza.

—Si entramos a Ansgok con los colores de Arberik, no llegaremos ni a la pri...

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