La pieza que falta

Finn no podía negarlo—se veía bien. Su camisa estaba impecable, su cabello peinado con esmero, y las líneas limpias de su traje se sentían un poco más ajustadas que el típico atuendo que sacaba rápidamente del fondo de su armario. Estaba sorprendido de lo bien que realmente se veía.

Su teléfono vib...

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