Aguas inexploradas

—No pienses demasiado, Finn... disfruta el momento—. La voz de Eva era suave, juguetona, pero había una orden innegable detrás de sus palabras. Ella percibía la sutil tensión en su cuerpo, la forma en que su pecho subía y bajaba demasiado rápido, delatando la tormenta en su mente.

Entonces, lo besó...

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