Un sabor de serenidad

—¿Cuál es el plan? —preguntó Finn, girándose para mirarla, su tono ligero pero curioso.

Ella lo miró, sus labios curvándose en una pequeña sonrisa cómplice.

—Tres días —dijo, su voz suave pero firme—. Tres días solo tú y yo. Sin distracciones. Después de eso, tengo reuniones importantes programada...

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