Una noche como ninguna otra

Después de instalarse en su opulenta suite de dos pisos en el Burj Al Arab, Eva prácticamente irradiaba felicidad. Finn nunca la había visto tan animada, tan llena de vida. La habitación en sí era una obra maestra del lujo moderno, con acentos dorados, muebles de terciopelo exuberante y un balcón qu...

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