Capítulo 58 57: Dama, amada y leyenda viviente

Seraphine se dejó caer en su cama como una piedra lanzada al agua tranquila. Las sábanas estaban frescas contra su piel, pero su cuerpo dolía de maneras que ningún descanso parecía poder aliviar.

Día tras día había sido lo mismo: ejercicios hasta que sus músculos ardieran, hechizos hasta que su vis...

Inicia sesión y continúa leyendo